Convivencias perras
Lo veo cada vez que voy a la clínica veterinaria con mis peques perrunes: la forma en la que se educa, en general, a les no humanes con quienes convivimos es mediante la sumisión y la violencia (y son, sobre todo, machisheterocis quienes tienen estos comportamientos; qué sorpresa). Es rara la vez que no se presencia algún tortazo, golpe en el lomo, tirón de correa o de rabo o, incluso, alguna patada con el fin de que nuestres compas no se muevan del sitio, se tranquilicen (sí, que se tranquilicen mediante la sumisión) o hagan cualquier cosa que a la persona supuestamente responsable de ese ser le apetezca que haga. Todo ello, por supuesto, sin pasar por un proceso previo de enseñanza y aprendizaje por ambas partes (necesaria, sobre todo, para la parte humana de la relación). Estas situaciones están tan permitidas y normalizadas que se dan, incluso, en clínicas veterinarias en las que confrontan este tipo de actitudes. ...