Ni perdimos las formas ni la razón
Hace unas semanas se me acumularon unos cuantos momentos en los que me vi, de repente, y de nuevo, obligade a hacer pedagogía gratuita ante varias situaciones que me removieron y me violentaron bastante. Estas situaciones se me han dado con gente de mi entorno, y es por eso por lo que hice la pedagogía; a pesar de ello, no fue una elección totalmente personal sino que me vi situade en una posición en la que no me quedaban muchas más opciones si quería mantener esos vínculos. Vaya, un currito extra que requiere bien de esfuerzo físico y muchísima implicación emocional para hacerme entender ante personas que me han hecho sentir incómode y violentade por algún motivo. Me pesan, sobre todo, dos momentos que fueron bastante duros y que aún me quedan dentro. En ambas situaciones, fueron perspectivas sesgadas y personales las que se evidenciaron y quedaron patentes de ser obligadamente repensadas por la otra parte. Lo que a mí me queda, además del cansancio por el esfuerzo en el que muchas ve...