Deseo animal
Quienes me conocen saben que lo mío no es dormir, así que mis días comienzan antes del amanecer con un café con leche vegetal y un rato de lectura en el sofá. Hace unos días cambié el libro por un periódico digital, y me encontré con un texto muy interesante, a la par que perturbador (dejo abajo el link).
En el texto se realiza una defensa convencida de que el sexo con animales es una elección totalmente personal, y que su condena responde a estándares morales individuales que no deberían ser juzgados ni legislados en ningún caso. Se trata de una argumentación que prioriza la voluntad individual por encima de los intereses y deseos de otras vidas, otros cuerpos considerados de menor interés que los nuestros, los cuerpos humanos.
Encontrar este texto me ha devuelto a la realidad de forma abrupta. Y esa realidad no es más que el hecho de que para muchxs aún es difícil de entender que lxs animales no humanxs tienen sus propios intereses, y que el uso de cualquier otro ser para la satisfacción de deseos personales no es una cuestión moral, individual ni de valores sino una cuestión política, es una cuestión de derechos, y no de los propios de satisfacer anhelos sino de lxs Otrxs, a quienes afectan nuestras acciones y sobre quienes no tenemos legitimidad para ejercer cualquier tipo de poder, sean humanxs o no.
El artículo habla de convicciones morales, creencias, posiciones subjetivas… Y llega al punto de poner al mismo nivel que exista quien se ofenda por la salida en procesión de un coño con que alguien introduzca miembros propios u objetos en el recto o vagina de un no humanx, o que consiga que le lama lo que sea que quiera que le laman. Teniendo en cuenta que la mayoría de lxs humanxs no tienen ni idea de los comportamientos animales, de leer e identificar sus señales de calma, de entender su forma de comunicación en general, me sorprende muchísimo que pensemos que, milagrosamente, sí sabremos interpretar que follar a mi perro (que no con, ojo, follar a) le generará placer y en ningún caso malestar. Eso tiene que ver conmigo y sólo conmigo, no es algo consensuado, pactado o hablado, y a estas alturas deberíamos saber que lo que no está consensuado no debería ser legítimo.
Pensar que lxs animales desean realmente follarnos a nosotrxs o que no importe para nada ese deseo me hace pensar en conductas machistas, depredadores, abusivas y de acoso y violencia sexual. Exactamente igual que sucede cuando se quieren dominar algunos cuerpos humanos. Para quienes hemos llegado al entendimiento de que lxs animales no humanxs son sujetos políticos de plenos derechos, en ningún caso inferiores a lxs humanxs, esta realidad establece paralelismos con otro tipo de opresiones y abusos cometidos sobre quienes se consideran inferiores desde quien ostenta el poder y la hegemonía.
A veces se habla de humanización cuando vemos animales no humanxs con abrigos o durmiendo en un sofá. A mí me parece que un abrigo para evitar el frío o una cama que favorezca la comodidad no pueden ser, ni serán nunca, mayores humanizadores que la asunción de deseos humanxs en nuestrxs compas o en las otras especies que habitan el planeta. Además, se obvia una cuestión tremendamente importante, y es la construcción de la sexualidad como concepto socio-cultural, que no elemento natural e inmanente a la realidad animal, humana o no. Incluso podríamos hablar de etnocentrismo cultural (mi cultura y tradiciones son normales; lo raro es todo lo demás), por no hablar del tremendo error que es considerar el deseo como un objetivo a satisfacer incuestionablemente.
Este último tema me interesa especialmente: el deseo es libre, la imaginación también. Creo que excitarse o sentir deseo hacia otros cuerpos es una cuestión legítima y totalmente personal y que no debería ser sometida a juicio, más que al de la propia persona que lo siente. La cuestión es cuando entran en juego de forma física y real otrxs individuxs que se verían afectadxs si decidimos llevar a cabo la satisfacción de ese deseo. En estos casos creo que es, por cuestiones obvias, imposible considerar cualquier relación como individual, y es un acto de egoísmo y frialdad obviar que todxs aquellxs serxs que participan en la consecución y satisfacción de un deseo han de ser tenidxs en cuenta como sujetos individuales, políticos y poseedores de derechos que en ningún caso deben ser situados en una escala jerárquica inferior en cuanto a la relevancia de sus intereses y su bienestar. Follar con un ser que no es de nuestra especie, que no ha mostrado su deseo de follar, es una clara actuación y demostración de poder.
Quiero pensar que reacciones como la que se puede leer en esa noticia tienen que ver con un miedo al cambio. Creo que la sociedad es cada vez más consciente de que el mundo que nos rodea no existe por y para nosotrxs, que lxs no humanxs tienen sus propios intereses y deseos, y que nuestros comportamientos son construidos, lo que supone que nacen de una posición e intereses determinados, y está claro que esta toma de consciencia no gusta a todxs por igual.
Si no situamos a lxs animales en el centro del debate, si no les otorgamos como merecen plenos derechos sobre su integridad y corporalidad, seguiremos utilizando sus cuerpos y vivencias en beneficio de lxs humanxs; si seguimos sin escuchar lo que nos dicen, si ignoramos que la sociedad humanx es la menos natural que existe, que hemos dominado y extendido nuestra particular forma de entender y pensar el mundo a todo lo que nos rodea, no llegaremos nunca a comprender a aquellxs seres que tienen derecho a ocupar su propio espacio en este planeta y a habitarlo en paz.
Manteniendo estructuras de pensamiento irreflexivas y posturas acotadas y firmemente ancladas en nuestras convicciones difícilmente podremos avanzar y aprender de todo lo que nos rodea. Pero, sobre todo, y más importante, si ignoramos que la organización de los cuerpos de quienes situamos en un nivel jerárquico inferior en un sistema de valores y de organización estructural es totalmente artificial y establecido con respecto a unos intereses concretos (en este caso, los de lxs seres humanxs), seguiremos perpetuando realidades injustas, situaciones dolorosas y experiencias dañinas a aquellxs que, simplemente, tuvieron la mala suerte de compartir planeta con nosotrxs.
(1) La noticia en cuestión se titula En defensa del bestialismo. Se puede encontrar aquí:
https://ctxt.es/es/20230201/Firmas/42200/bestialismo-ley-de-bienestar-animal-moralismo-joaquin-urias.htm
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